viernes, 30 de marzo de 2018

Florencio Varela



Florencio Varela (1807- 1848)

Escritor y Periodista, nació en Buenos Aires el 23 de febrero de 1807, hermano de Juan Cruz Varela. Aficionado desde niño a la poesía, creció en la atmósfera creada por los poetas de la libertad y de la revolución. A los 15 años de edad, en una conmemoración de la batalla de Ayacucho, improvisó un brindis en verso y el Ministro de Rivadavia, Manuel J. García, le dio un empleo público para alentarle. En 1827 se graduó en derecho. En su formación juvenil, cuidadosa del estilo  enemiga de las licencias del idioma, influyó mucho José Joaquin de Mora, proscrito de España por Fernando VII y contratado en Londres por Rivadavia. A consecuencia de la revolución de 1828, Juan Cruz y Florencio Varela se trasladaron a  Montevideo. Un folleto El Día de Mayo, publicado en 1830, con cinco composiciones poéticas, es el homenaje de Florencio al pueblo que le daba asilo. Tuvo que dedicarse a una tarea profesional agobiadora para sostener a su familia numerosa; sin embargo no dejó de mantener el contacto más íntimo con las letras antiguas y modernas, europeas y americanas.
Con Juan María Gutiérrez, sostuvo una correspondencia íntima hasta su fin. De su juicio estético nos habla una carta a Gutiérrez: " No puedo comprender -dice- que para expresar nuestras ideas con claridad, con vigor, con belleza, sea necesario tomar frases ni vocablos del extranjero, y pienso que si los franceses y los ingleses pueden expresar esas ideas como lo han hecho Voltaire, y Hume, Dupin, Burke, Lamartine y Byron, valiéndose de idiomas mucho menos ricos y sonoros que el nuestro, nosotros las podemos expresar con más facilidad, mayor pureza y lozanía mayor, manejando un idioma más caudaloso y lleno de armonía. Amigo mío, desengáñese V.; eso de emancipar la lengua no quiere decir mas que corrompamos el idioma".

En el certamen poético celebrado en Montevideo el 25 de Mayo de 1841, fue mantenedor Florencio Varela. Poco después, enfermo de los pulmones, embarcó para Río de Janeiro, con la idea de recoger materiales para una historia patria. Pasó varios meses copiando documentos y tomando apuntes. En aquella oportunidad escribió cuatro artículos en el Jornal do Comercio para refutar a alguien que acusaba al Estado Oriental de haber usurpado al Brasil el territorio entre Arapey y Cuareim.  En Río de Janeiro residía, desterrado y amargado, el ex-presidente Rivadavia. Varela fue unos de los pocos que pudo acercarse a él como antiguo amigo. En una carta a Gutiérrez escribe:" Trabajo diariamente algunas horas con Rivadavia . Este hombre dotado de prodigiosa memoria , de invariable respeto por la verdad, actor de todos los sucesos notables de la revolución, posee muchos y preciosos documentos que no han de hallarse en otra parte y multitud de tradiciones igualmente preciosas. El examen de esos documentos, las explicaciones que sobre ellos me da Rivadavia y la narración de los sucesos que no están publicados, constituyen nuestros trabajos. Me da documentos, tomo notas de lo que hablamos, y a la noche las reduzco a apuntes metodizados." 

Tuvo así el original de la autobiografía del General Belgrano y la documentación de las negociaciones con Carlos IV en 1815, tomó notas curiosas sobre la conspiración de Álzaga y los originales de la traducción hecha por Rivadavia de los dos tomos de los viajes de Azara a la América Meridional, publicados en francés. El 13 de Diciembre de 1842 regresó a Montevideo; en un naufragio perdió su equipaje y solo salvó una parte de sus materiales históricos.  Al año siguiente partió para Europa en misión oficial del gobierno uruguayo ante los gobiernos de Francia e Inglaterra. El viaje no fue estéril para completar la formación de Varela, "el europeo aclimatado en el Plata ya, como aquellas plantas exóticas que, a tres o cuatro generaciones y mediando la cultura esmerada, recobran al fin el perfume y el sabor que les eran originales", según escribió Sarmiento.
El 1 de de Octubre de 1845, fundó en Montevideo El Comercio del Plata, alta tribuna de doctrina y de orientación , desde donde difundió mucha documentación histórica interesante. Inició también una Biblioteca de obras originales y traducidas, y en ella vio la luz el Vasco Nuñez de Balboa de Washington Irving, el Ensayo sobre la Revolución del Paraguay  de Renger y Longchamp, los viajes de Azara, traducidos por Rivadavia. El Comercio del Plata era el más temido por Rosas, y no porque fuese violento.
Poco antes de su muerte Varela explicaba su manera de ver las cosas: "Nos esforzamos, en cuanto nos es posible, por ser moderados, justos, tolerantes, aún para con nuestros enemigos. Jamás los atacamos por sistema, por voto de atacar cuanto hacen y cuanto dicen. Al contrario: procuramos siempre buscar en sus propios hechos, no en teorías nuestras, la explicación de su conducta y la prueba de nuestras acusaciones. De este modo de proceder cuanto hemos descrito desde el primer número de este diario" ... Contra la mesura y la seriedad de su actitud, respondía la prensa rosista aplicando a Varela los epítetos de  "salvaje unitario", "traidor frenético, anarquista impotente y miserable", "renegado", "apóstata", "vil calumniador", "obscuro delator", "vagabundo envilecido", "abyecto esclavo", "prostituto salvaje", "bribón, escritor maldecido de todos los buenos argentinos", etc. El Defensor, el órgano rosista de Cerrito, donde aparecen todas esas calificaciones, llega a pedir "el silencio del bribón escritor". Se ha discutido la autenticidad de una carta de Rosas a Oribe, en donde se sugiere la supresión del escritor a quien temía. Pero los términos de la carta en cuestión coinciden exactamente con la predica de El Defensor. Oribe ordenó el fusilamiento simbólico  de Varela en la calle Restauración tres días después un sicario, Andrés Cabrera, que pudo entrar en Montevideo con un pasaporte firmado por por José A. Iturriaga, secretario de Oribe, apuñaló a Varela el 20 de Marzo de 1848 a la puerta de su domicilio, en la ciudad sitiada. Otras versiones dan el hecho como una venganza de tipo personal. Es interesante lo que el propio Varela escribió acerca de una entrevista con San Martín en Grand Bourg: "Desde que llegué a París supe que el General San Martín huye cuanto puede hablar de los sucesos de Buenos Aires y aún de su propia carrera pública. Sin embargo, la primera vez que le visité, primera que él me había visto, me habló con vehemencia contra el sistema de Rosas, me dijo en el tono del convencimiento y del pesar, que de toda la parte que el conoce de América, Buenos Aires es el pueblo más ilustrado y más dispuesto a la civilización y que, sin embargo, por motivos que dice no comprender, ese pueblo ha sido presa de salvajes y de caudillos bárbaros ... El General, después de beber, dijo materialmente llorando: "Bárbaros, No saciarse en quince años de perseguir  a los hombres de bien !".

Ver Leoncio Giannello: Florencio Varela , Ed. Gullermo Kraft, Buneos Aires, 1948, Juan Antonio Solari: Florencio Varela, El Decano de los Jóvenes, Buenos Aires, 1948; Pacifico Rodríguez del Villar.: Florencio Varela, Texto íntegro del proceso iniciado con motivo de su asesinato (Bs. As 1935), un vol. de 414 págs, id. id: Florencio Varela y el proceso judicial sobre su asesinato, en "La Prensa", sección cuarta 17 marzo 1935. 

Fuente del Texto: Gran Enciclopedia Argentina, Diego Abad de Santillán.

Mas datos sobre Florencio Varela en la Enciclopedia Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Florencio_Varela_(escritor)

Obras de Florencio Varela en la Web Wikisource
https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Florencio_Varela

Libro Online, "Asesinato del Sr. D. Florencio Varela, redactor del Comercio del Plata en Montevideo", por José Mármol 
http://www.cervantesvirtual.com/obra/asesinato-del-sr-d-florencio-varela-redactor-del-comercio-del-plata-en-montevideo/

Dos Cartas de Mariquita Sanchéz de Thompson a Florencio Varela, en la Biblioteca Digital Argentina de la Fundación Noble   
http://old.clarin.com.ar/pbda/lit_biografica/doscartasvarela/b-634796.htm

Obras impresas de Florencio Varela, en la Biblioteca del Congresos de la Nación, Palacio Legislativo, sección "Colecciones Especiales", para consulta In Situ: 

Escritos políticos, económicos y literarios. Buenos Aires, Impr. del Orden, 1859.
  Ubicación: B.G. 121


Observations on ocurrences in the River Plate, as connected with the foreign agents and the Anglo-French intervention.. Montevideo, National, 1843.
  Ubicación: B.G. 448


  Tratados de los estados del Río de la Plata y constituciones de las Repúblicas Sud-Americanas. Montevideo, 1847-48.
  Ubicación: C.R. 868


Link al buscador de los textos citados, en la web de la Biblioteca del Congreso de la Nación:
http://consulta.bcn.gob.ar/bcn/catalogo.buscar?d=TA&q=P410222&fs=17&lg=ES

Iconografía y Fotografìa de Florencio Varela en Wikimedia Commons 
https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Florencio_Varela_(writer)



"El Asesinato de Florencio Varela" del autor Juan Manuel Blanes, óleo sobre tela, Museo Hisórico Nacional. 





Retrato de Florencio Varela con su hija María, c.1847
Extraído de la Biblioteca Cervantes Virtual. Fuente original: José X. Martini (ed.), Los años del daguerrotipo. Primeras fotografías argentinas. 1843-1870, Buenos Aires, Ediciones de la Antorcha, 2009 
Paredes Juan
Editor

martes, 20 de marzo de 2018

Dossier de Prensa: resumen de mi texto" El Significado Perdido del Escudo Patrio" por Prof. Acad. Paredes Juan Cruz


Dossier de Prensa : resumen de mi texto" El Significado Perdido del Escudo Patrio" por Prof. Acad. Paredes Juan Cruz 

Mis datos 
Nombre y Apellido: Juan Cruz Paredes
Profesiones: Historiador - Maestro en Ceremonial y Protocolo
Instituciones a las que pertenezco: Instituto Heráldico de Buenos Aires, Centro de Altos Estudios en Ceremonial de Buenos Aires (Institutos Privados de Perfeccionamiento Docente)
Cargo: Profesor Académico
Titular de Cátedra: Heráldica Argentina (Historia)

Libro de mi autoría: "El Significado Perdido del Escudo Patrio"

Link del texto online gratis para ver y descargar:  http://libroescudopatrioyensayos.blogspot.com.ar/

Resumen y Temática del texto 

Mi libro titulado "El Significado Perdido del Escudo Patrio", trata sobre una investigación histórica de 6 años de duración donde he podido localizar tanto en la American Revolution, la Revolución Belga y la Revolución Francesa el origen de nuestro Escudo Nacional Argentino y Sello del Estado Nacional.

El texto de 203 páginas, con prólogo del Presidente del Instituto Heráldico de Buenos Aires, Dr. Gavaldá y Castro, estructurado bajo el tipo de discurso narrativo histórico conocido como "Leyenda Negra", en contraposición de la "Leyenda Rosa" (se entiende por "Leyenda Rosa" al discurso narrativo histórico para niños que se enseña en las escuelas primarias y secundarias, que carece por completo de las pruebas históricas), y por "Leyenda Negra" se entiende al tipo de discurso narrativo histórico que surge de las pruebas históricas, es decir la historia censurada, la historia paralela, solo conocida por nosotros los historiadores.

Muestro a continuación las pruebas históricas, y citas de algunos personajes históricos de mi texto, como va creándose nuestro Escudo Nacional y Sello del Estado desde la American Revolution, pasando por la Revolución Belga hasta la Revolución Francesa:

  American Revolution "George Washington, President of The United States", medalla  1798, origen del "Saludo Fraterno de Nuestro Escudo y Sello del Estado Argentino"




"Thomas Jefferson President of The United States" 1801, más del Saludo Fraterno de nuestro Escudo y Sello Argentino"




Los Próceres eran "Pro Yanquis", admiraban a las Trece Colonias Británicas Americanas independizadas de su Corona Británica, que se convirtieron en las Colonias de los Estados Unidos de América o Columbia, primeros nombres de los actuales Estados Unidos de América; para los próceres nuestra guerra de independencia fue la continuación de la American Revolution, ellos mismos le llaman a la guerra de independencia " Revolución Americana", ellos siguieron los pasos de los "Americanos del Norte" que se independizaron de su Corona Británica primero, así ellos luego se independizaron de la Corona Española. 

Citas de algunos próceres y cuadros de ellos, sobre cuán admiradores de los Estados Unidos de América eran:  

   Carta del Conde de Fife al General San Martín 



El General Bartolomé Mitre sobre el General Belgrano y George Washington 


"En vísperas de la batalla de Salta Belgrano aprovechaba los momentos de descanso en cultivar su inteligencia y fortalecer su conciencia por la meditación de los escritos de los grandes hombres con que se honra la humanidad.
Entre estos era Jorge Washington el objeto de su particular admiración (...)



(...) que manifiesta cuanto era la admiración que profesaba por

 el campeón de la libertad americana.

Así se preparaba para abrir en nueva campaña este héroe de la escuela de Washington, que es de todos los revolucionarios de la América del Sur, el que más se ha acercado a tan sublime modelo."

El General Belgrano sobre George Washington 

"Washington, ese héroe digno de la admiración de nuestra edad y de las generaciones venideras, ejemplo de moderación, y de verdadero patriotismo (...)
vi en sus máximas la expresión de la sabiduría apoyada en la experiencia y constante observación de un hombre, que se había dedicado de todo corazón a la libertad y felicidad de su patria. (...)
Suplico sólo al gobierno, a mis conciudadanos y a cuantos piensen en la felicidad de América, que no se separen de su bolsillo este librito, que lo lean, lo estudien, lo mediten, y se propongan imitar a ese grande hombre, para que se logre el fin que aspiramos, de constituirnos en nación libre e independiente"


Cuadros del pintor Ducrós Hicken (Siglo XX) 
Los Libertadores " Bolívar, San Martín y George Washington"





Revolución Belga 

La siguiente medalla belga muestra la frase "IN UNIONE SALUS"en Unión Salud"frase similar al lema del Estado Argentino " En Unión y Libertad"

   Revolución Francesa 

A continuación presento mi descubrimiento histórico el origen perdido del Escudo Nacional Argentino y Sello del Estado Nacional, la medallística de la "Fiesta de la Federación Nacional Francesa de 1790, por el retorno del Rey Luis XVI"







COMPARACIÓN CON LA MONEDA  ACTUAL DE 2 PESOS ARGENTINA, ES SIN DUDA EL ORIGEN DEL ESCUDO NACIONAL ARGENTINO 


Escudo de los Girondinos y Sello 

A continuación muestro los facsímiles franceses finales que dieron origen a nuestro Escudo y Sello del Estado Argentino 


Colección Latarrade QB1. Datada en 1793, encontrada en Francia por el Ex-Embajador argentino  Ortíz de Rosas,Quinto nieto del Ex-Gobernador Juan Manuel de Rosas y por el Dr. Jorge Olarte académico del Instituto San Martiniano. El Original se encuentra en la Biblioteca Nacional de París.

Sello original Francés que dio origen  al sello Argentino, encontrado por mí en un Archivo de Burdeos, Francia. 

Entrada a la Asamblea Nacional Francesa encontrada por mi en un Archivo de Burdeos, en Francia, similar a la Colección Latarrade, indica que es de la Sociedad de Gauriac, zona de la Gironda en Francia; prueba histórica que el Escudo Nacional Argentino y Sello de nuestro Estado es originario del Partido Político de los "Girondinos de la Revolución Francesa".

Este ha sido un breve resumen de mi descubrimiento histórico y dossier de prensa. 

El texto puede verse, consultarse y descargarse gratuitamente en el siguiente link: 

Prof. Acad. Paredes Juan Cruz
Instituto Heráldico de Buenos Aires  

jueves, 8 de marzo de 2018

Juan Cruz Varela



Juan Cruz Varela (1794-1839), poeta y político argentino.
Nacido en Buenos Aires, en 1817 se licenció en Teología en la ciudad de Córdoba. Poco después regresó a su ciudad natal, donde militó en el partido liberal encabezado por Bernardino Rivadavia. A la caída del régimen presidencial de Rivadavia, se exilió en Montevideo. En esta ciudad reunió sus poesías líricas en 1831. Su producción va de la poesía lírica y amatoria de su juventud, a los cantos guerreros de la independencia y a la poesía de inspiración cívica. Tradujo del latín a los poetas Virgilio y Horacio. Se le considera el iniciador del neoclasicismo en Argentina, sobre todo por sus dos tragedias en verso: Dido (inspirada en un canto de la Eneida) y Argia (de asunto tomado de la mitología griega). Falleció en Montevideo.

Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Mas datos sobre Juan Cruz Varela en la Enciclopedia Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Cruz_Varela

Obras de Juan Cruz Varela en la Biblioteca Digital Cervantes Virtual
http://www.cervantesvirtual.com/obras/autor/varela-juan-cruz-1794-1839-781

Obras de Juan Cruz Varela en la Web Wikisource
https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Juan_Cruz_Varela

Obras de Juan Cruz Varela junto a otros autores en la Biblioteca Digital Argentina de la Fundación Noble
http://old.clarin.com.ar/pbda/autores.htm

Paredes Juan
Editor

lunes, 5 de marzo de 2018

Miguel Cané (Padre)


Miguel Cané (Padre) 1812-1863

Escritor y Periodista, nacido en San Pedro, Provincia de Buenos Aires, el 26 de Abril de 1812: murió en Mercedes el 5 de Julio de 1863. Hizo sus estudios en el Colegio de Ciencias Morales y en la Universidad. Muy amigo de Alberdi; formó parte del grupo iniciador de la Asociación de Mayo; se recibió de abogado en 1835 y fue a Montevideo junto con su cuñado Florencio Varela, donde ejerció su profesión y practicó el periodismo. Formó entre las filas de los proscriptos, luchó con las armas y con la pluma. Fundó con Lamas El Iniciador, colaboró en la Revista del Plata, El Nacional, El Comercio del Plata y muchos otros. Enviudado en 1847  partió para Europa, recorrió Suiza, Bélgica, Italia, y en Florencia vivió el argumento de su novela  Esther. Volvió a Buenos Aires en 1849 y se dedicó a su profesión  y escribió sobre asuntos ajenos a la política. Volvió a emigrar  y hallándose en Francia en 1852 supo el alzamiento contra Rosas  y regresó al país. Se sumó a los que hicieron la Revolución de Septiembre, pero defendió a Alberdi ausente contra los antiguos proscriptos que lo atacaban. En 1859 publicó junto a Nicolás Avellaneda El Comercio del Plata, órgano político en recuerdo del homónimo de Florencio Varela. Entre sus obras literarias, a parte de Esther, novela autobiográfica, se puede citar  Laura, La Muerte del Poeta, La Familia Scooner, En el Tren.

Es autor de muchas poesías ya olvidadas. Los méritos literarios de su hijo de igual nombre, dejaron en la sombra la personalidad de Cané.

Ver  Manuel Mujica Láinez: Miguel Cané (Padre), Un Romántico Porteño (Buenos Aires, 1942).

Fuente: Gran Enciclopedia Argentina, Manuel Abad de Santillán.

Mas datos sobre Miguel Cané (Padre)  en la Enciclopedia Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Can%C3%A9_(padre)

Obras de Miguel Cané (Padre) junto a otros autores en la Biblioteca Digital Argentina de la Fundación Noble
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Paredes Juan
Editor

Miguel Cané (Hijo)


Miguel Cané,  (Hijo),  (1851-1905), escritor argentino que nació en Montevideo durante la expatriación de su familia y regresó a Buenos Aires después de la caída de Juan Manuel Rosas.
Su profesión de abogado le facilitó el desempeño de diversos cargos legislativos y se destacó actuando en favor de la política de Sarmiento.
Fue uno de los prosistas autobiográficos de la generación del 80. Así lo demuestra en su obra maestra Juvenilia (1884), en la que describe las experiencias de su época de estudiante en el Colegio Nacional Buenos Aires; en ella el relator le da unidad a diversos episodios en los que se manifiesta un contrapunto entre la adolescencia despreocupada de ayer y el hombre maduro de hoy.
En su otra obra, En viaje (1884), narra las impresiones de sus viajes a París y Estados Unidos, y hace especial hincapié sobre Venezuela y Colombia, donde actuó como diplomático.

jueves, 15 de febrero de 2018

Juan María Gutiérrez


Juan María Gutiérrez (1809-1878), ensayista argentino, considerado el primer crítico literario de su país.
Nacido en Buenos Aires, se licenció en Derecho en su ciudad natal (1834) y formó parte de la generación del 37, que después se aglutinó en torno al Salón Literario y al centro político Asociación de Mayo. Durante la dictadura de Juan Manuel de Rosas fue apresado y más tarde se exilió en Montevideo. Viajó por Europa, Perú y Ecuador, realizando estudios de archivo. Vivió en Río de Janeiro (Brasil) y Valparaíso (Chile), donde dirigió la Escuela de Náutica. De regreso a su país ocupó sucesivamente los cargos de diputado, ministro del Gobierno y de Relaciones Exteriores, y rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires (1861-1873). Cumplió una intensa labor de periodista. En 1875 fue nombrado correspondiente de la Real Academia Española, cargo que rechazó.
Su obra consiste mayormente en la edición crítica de escritores americanos, como Pedro de Oña, Esteban de Luca y los poetas de la antología América poética (1840). También escribió poesía, como Los amores del payador (1838), de corte gauchesco. Murió en Buenos Aires.

lunes, 5 de febrero de 2018

Estanislao del Campo


Estanislao del Campo (1834-1880), escritor argentino, nacido en Buenos Aires, que perteneció a la generación del 80 y llevó a su culminación el juego dialogado de los poetas gauchos.
Inició su carrera literaria con versos gauchescos que aparecieron bajo el seudónimo de Anastasio el Pollo y es a raíz de esa actividad que se vincula con Ascasubi.
Entre sus obras son de destacar: Los debates de Mitre y Carta de Anastasio el Pollo, ambas de 1857; esta última es una anticipación de Fausto (1866). En Fausto, un paisano le describe a otro, en forma sencilla, las ‘impresiones’ que le ha causado una función en el teatro Colón, donde ha visto al demonio; se manifiesta a través de toda la obra el deseo de comunicarse y hacer de esos instantes algo perdurable.

Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

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Hilario Ascasubi


Hilario Ascasubi (1807-1875), escritor argentino, autor de una extensa producción lírica, realizó un minucioso retrato de la vida del gaucho.
Nacido en Fraile Muerto (Córdoba), publicó con varios seudónimos, entre ellos Paulino Lucero y Aniceto El Gallo. Participó activamente en la vida política de su país al lado de Bartolomé Mitre y tuvo una actuación destacada en las luchas contra Quiroga y Rosas. Su obra más importante es Santos Vega o Los mellizos de la flor (París, 1872), largo poema (13.000 versos) folletinesco con descripciones de gran lirismo y un lenguaje peculiar, el dialecto gaucho. Aparecen en ella los rasgos dramáticos de la vida del gaucho, además de una reconstrucción de la historia de la Pampa argentina durante los últimos años de la colonia. Esta obra mantiene todavía su vigencia gracias a sus recitados o al juego entre payadores (cantores), cuya fuerza reside en el aparente lenguaje desaliñado que le da una autenticidad indiscutible. Ascasubi murió en Buenos Aires.

Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Más datos sobre Hilario Ascasubi en la Enciclopedia Wikipedia

Escritos de Hilario Ascasubi 

Obras de Hilario Ascasubi  en la Biblioteca Digital Cervantes Virtual

Obras de Hilario Ascasubi en la web Wikisource
https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Hilario_Ascasubi

Obras de Hilario Ascasubi  junto a otros autores en la Biblioteca Digital Argentina de la Fundación Noble 
Paredes Juan
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domingo, 4 de febrero de 2018

Juan Bautista Alberdi


INTRODUCCIÓN
Juan Bautista Alberdi (1810-1884), escritor, sociólogo, jurista y político argentino, nació en Tucumán y murió en París. Su padre, Salvador de Alberdi, era un inmigrante vasco dedicado al comercio y cuya formación cultural le permitió difundir las ideas del Contrato social de Rousseau en Tucumán. Su madre, Josefa Rosa de Aráoz y Valderrama, era aficionada a las letras. Realizó los primeros estudios en su ciudad natal. En 1824 recibió una beca para estudiar en el Colegio de Ciencias Morales de Buenos Aires, donde conoció a Miguel Cané (padre), con quien compartió la lectura de Julia, de Rousseau. Su obra ha ejercido una considerable influencia en las instituciones políticas argentinas.

PRIMERAS OBRAS
Entre finales de la década de 1820 y comienzos de la de 1830 desarrolló su gusto por la música, improvisando y componiendo minués, valses y cielitos, y tocando el piano y la flauta. Las primeras obras de Alberdi son, precisamente, dos pequeños tratados donde sintetiza sus teorías sobre la música: El espíritu de la música a la capacidad de todo el mundo y Ensayo sobre un método nuevo para aprender a tocar el piano con la mayor facilidad, ambos de 1832.
En la década de 1830 profundizó sus contactos con la generación romántica, especialmente con Esteban Echeverría y Juan María Gutiérrez. Esta relación culminó en 1837, con la inauguración del Salón Literario, en la que participaron escritores como Vicente Fidel López y Marcos Sastre. Ese mismo año publicó Memoria preliminar al estudio del derecho. Poco antes, en 1834, escribió la Memoria descriptiva de Tucumán, cuyo análisis consistía en la refutación de la teoría de Montesquieu acerca del influjo del clima en la tendencia a la libertad o esclavitud de los pueblos.
Preocupado por la continuidad de la tradición revolucionaria de mayo de 1810 y unido a sus contemporáneos por la oposición al gobierno de Juan Manuel de Rosas, Alberdi escribió para la Asociación de la Joven Argentina, sucesora del Salón Literario, la XIII Palabra Simbólica, en la que se afirmaba “la abnegación de las simpatías que pueden ligarnos a las dos grandes facciones que se han disputado el poderío durante la revolución”. Fiel a los principios del liberalismo, Alberdi aspiraba a una posición equidistante de la tendencia unitaria y de la tendencia federal (“las dos grandes facciones”). 
Su labor periodística se inició en La Moda, gacetita semanaria de música, de poesía, de literatura, de costumbres, de modas, dedicada al bello mundo federal, cuyo primer número apareció en noviembre de 1837. Allí publicó artículos de costumbres al estilo de Mariano José de Larra (Fígaro), firmados con el seudónimo Figarillo. El propio Alberdi se definía de la siguiente manera: “yo soy el último artículo, por decirlo así, la obra póstuma de Larra”. Rosas ordenó la clausura de la revista en 1838.

PRIMER EXILIO (URUGUAY)
A finales de ese mismo año, Alberdi se exilió en Montevideo, donde reabrió el semanario con el nombre El iniciador, de fugaz duración. En este nuevo período publicó dos obras teatrales: Crónica dramática de la Revolución de Mayo (1839) y El gigante Amapolas y sus formidables enemigos, o sea fastos dramáticos de una guerra memorable (1841).
Ante la crítica recibida por haber tratado la revolución de Mayo y a sus hombres “en las formas ligeras del drama”, Alberdi respondía que se había propuesto “encerrar a la vez lo que le daba la historia y lo que le daba la gana”. Para la Crónica dramática de la Revolución de Mayo había planeado cuatro partes: la opresión; el 24, o la conspiración; el 25, o la revolución; y la restauración, pero sólo llegó a publicar la segunda y la tercera. En su intento de otorgar coherencia estética a su obra, elaboró una definición del género utilizado: “crónica”, porque se basa en actas y memorias (lo real); “dramática”, porque se apoya en la tradición popular (lo fantástico).
El gigante Amapolas (Rosas) continúa la experiencia humorística y satírica de sus artículos de La Moda. “Peti-pieza en un acto”, esta obra ridiculiza no sólo a Rosas sino también a los generales que conspiraron contra él (Mosquito, Mentirola y Guitarra), a los que acusa de falta de unidad, ansias de poder y cobardía. El triunfo de Rosas se explica por la ineptitud de los jefes y se contrapone al elogio de las revoluciones anónimas.
De 1842 es el artículo “Ideas para presidir a la confección del curso de filosofía contemporánea”, en el que afirma, seguramente influido por Voltaire, que “la tolerancia es la ley de nuestro tiempo” y que “la regla de nuestro siglo es no hacerse matar por sistema alguno”. Todo sistema de pensamiento, según Alberdi, debe tener en cuenta: 1) los problemas de organización social, que se expresan en la política constitucional y financiera; 2) las costumbres y usos, en la literatura; 3) los hechos de conciencia y los sentimientos íntimos, en la moral y la religión; y 4) la concepción que engloba el camino y el fin señalado por la Providencia para los estados americanos, que se manifiesta en la filosofía de la propia historia del país y en la filosofía de la historia en general.

SEGUNDO EXILIO (CHILE)
En 1843 tuvo que marcharse de Montevideo y emprendió un viaje por mar a Europa. De esta experiencia surgieron libros como El Edén, compuesto por textos en prosa y en verso, estos últimos corregidos por su amigo Juan María Gutiérrez; Veinte días en Génova; y el poema en prosa “Tobías o la cárcel a la vela”, escrito durante el viaje de regreso a América, concretamente a Valparaíso, donde permaneció diez años.
Fue colaborador del periódico El Mercurio. Se licenció en la Universidad Nacional de Chile, regida en ese entonces por Andrés Bello, en la que presentó la tesis Memoria sobre la conveniencia y el objeto de un Congreso Organizador Americano (1844). De 1846 es la Biografía del General D. Manuel Bulnes, presidente de la República de Chile. Se vinculó con Domingo Faustino Sarmiento, con quien tuvo su primer conflicto al instarle a abandonar la ortografía y las modificaciones gramaticales que éste había propuesto. En el ensayo Acerca de la acción de la Europa en América desarrolló sus ideas sobre la necesidad de una política inmigratoria, pensando en las razas europeas más avanzadas. En 1847 escribió La República Argentina, treinta y siete años después de su Revolución de Mayo (1847).

EUROPA O EL TERCER EXILIO
A la caída del gobierno de Rosas, gracias a la acción dirigida por el general Justo José de Urquiza, escribió Bases y punto de partida para la organización política de la Confederación Argentina (1852), obra que influyó poderosamente en la redacción de la Constitución de ese mismo año. Los temas más importantes de este libro son la defensa del libre comercio, la libre navegación de los ríos, la exaltación de la industria como base del progreso. Propone además el sufragio calificado por la instrucción y la fortuna e insiste en la necesidad de la inmigración (“gobernar es poblar”) de origen nórdico. Su apoyo a Urquiza le valió las críticas de Sarmiento expuestas en Las ciento y una, a las que Alberdi respondió en 1853 con las cuatro Cartas sobre la prensa y la política militante de la República Argentina (conocidas como Cartas quillotanas). También enemistado con Bartolomé Mitre, se dedicó casi exclusivamente a la redacción de opúsculos en los que manifestaba su descontento con la política porteña: Elementos de derecho público provincial para la República Argentina (1853), Estudios sobre la constitución argentina de 1853, Sistema económico y rentístico de la Confederación (1855), entre otros.
En 1855 fue enviado en misión diplomática a Europa. Su objetivo era impedir que las naciones extranjeras reconociesen a Buenos Aires como estado independiente de la Confederación Argentina. Firmó en España un acuerdo por el que se ratificaba la independencia argentina. En 1862, dadas las diferencias políticas con los gobernantes del momento –a quienes consideraba sucesores de Rosas con ropaje liberal-, fue separado de su cargo y decidió continuar la lucha desde París. “En los pueblos de raza latina”, dijo, “sólo es profeta en su país el que está fuera de su suelo… Sólo de fuera se puede servir a la unidad nacional. La patria necesita algunos centinelas avanzados o destacados, lanzados en el extranjero, para que le avisen y adviertan sus peligros. Éste es el rol que tendré que llenar desde Europa y Chile”.
Declarada la Guerra de la Triple Alianza, escribió varios folletos contra el imperio brasileño que aparecieron reunidos bajo el título El Imperio del Brasil ante las democracias de América. En 1871 escribió una curiosa obra satírica titulada Peregrinación de Luz del Día, o viaje y aventuras de la Verdad en el Nuevo Mundo. Coherente con la idea de que “la gloria es la plaga de nuestra pobre América del Sud”, Alberdi se propuso en esta obra realizar una disección de los vicios del poder eligiendo distintos personajes de la escena universal: Tartufo (Sarmiento); Don Quijote (Mitre), preocupado por fundar una república de carneros en la Patagonia; la corte de los aduladores representados por Tenorio, Basilia y Gil Blas. Fígaro (el propio autor) culmina el texto con un discurso sobre el “sufragio universal de la universal ignorancia”.
Salvo un breve periodo entre 1879 y 1880, Alberdi permaneció en el exilio europeo sin dejar por ello de escribir sobre lo que consideraba su sistema de pensamiento y de fustigar las traiciones de los liberales en el poder. En 1874 escribió las Palabras de un ausente en que explica a sus amigos del Plata los motivos de su alejamiento. Ese mismo año fue nombrado miembro correspondiente de la Real Academia Española. En el artículo titulado De los destinos de la lengua castellana en la América antes española, cuestionó la pretensión colonial de España, visible en las academias instaladas en los diversos países de América: “las lenguas no son obra de las Academias; nacen y se forman en la boca del pueblo, de donde reciben el nombre de lengua, que llevan”.
Su última obra se titula La República Argentina consolidada en 1880 con la ciudad de Buenos Aires por Capital. Entre los escritos póstumos cabe destacar El crimen de la guerra. Allí proponía Alberdi la formación de una Sociedad de Naciones para preservar la paz, a la que consideraba la cara complementaria de la libertad. Desde el punto de vista religioso, reivindicaba el cristianismo por sus postulados de armonía y por su universalidad. Consideraba el comercio como un remedio contra la guerra por su capacidad de unir a los pueblos en sus necesidades comunes. Si la guerra implica despoblar resulta, por tanto, negadora de cultura, industria y civilización.
Dejando de lado deslices ideológicos (propios, por otra parte, de la época) como el concepto de ineptitud racial aplicado a la población indígena, la importancia de Alberdi reside sobre todo en su utópica defensa de una filosofía como principio de unidad nacional, así como en su rechazo de los partidos y facciones. En una carta del año 1876, refiriéndose a Rosas, se preguntaba: “¿Estoy menos proscripto que el general, por haber sido opositor a su gobierno? ¿No es curioso que los dos estemos en Europa llevando una vida solitaria, el Canal de la Mancha de por medio?”.