viernes, 8 de diciembre de 2017

Julio Argentino Roca




INTRODUCCIÓN
Julio Argentino Roca (1843-1914), militar y político argentino, presidente de la República (1880-1886; 1898-1904), el primero de los que gobernó durante el periodo de la República Conservadora.

CARRERA MILITAR
Nacido en San Miguel de Tucumán, el 17 de julio de 1843, era hijo de José Segundo Roca (quien combatió en las luchas por la independencia rioplatense y en la guerra de la Triple Alianza, en uno de cuyos combates falleció). Ingresó en 1858 en el Ejército, y luchó en nombre de la Confederación Argentina cuando Buenos Aires le declaró la guerra. En el marco de esa confrontación, intervino en las batallas de Cepeda (1858) y Pavón (1861); en ambas ocasiones, bajo las órdenes del presidente de la Confederación Argentina, finalmente derrotado en la última de esas batallas, Justo José de Urquiza.
Durante la presidencia de Bartolomé Mitre, formó parte del Ejército del nuevo Estado, y en 1862 y 1863 fue miembro de las tropas que derrotaron al general y caudillo riojano Ángel Vicente Peñaloza. Poco después, participó en la ya mencionada guerra de la Triple Alianza (1865-1870), en la que Argentina, Brasil y Uruguay se enfrentaron a Paraguay. Tras ella, ascendió a sargento mayor. Entró de nuevo en combate en 1870, durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, con motivo de la revolución del caudillo de Entre Ríos, Ricardo López Jordán. En enero del año siguiente, intervino de forma significada en la derrota de López Jordán, por lo que promocionó a coronel. Dos años más tarde, volvería a luchar contra el irreductible caudillo entrerriano.
En septiembre de 1874, Mitre encabezó una rebelión contra el nuevo presidente, Nicolás Avellaneda, y Roca tuvo que volver a combatir contra los insurrectos; su victoria ante los sublevados, en diciembre, le valió el acceso al generalato. Actuó como comandante general en los territorios fronterizos con los indígenas de las provincias de San Luis y Mendoza, y, en enero de 1878, Avellaneda le nombró ministro de la Guerra. Estuvo al frente de las operaciones de la denominada Conquista del Desierto, llevada a cabo entre mayo de ese año y junio de 1879 como parte de la política de integración territorial argentina pretendida por Avellaneda. Roca comandó la fuerza militar que dominó a los indígenas de la Patagonia y su triunfo le convirtió en un candidato presidencial con notables posibilidades de éxito. Así, en octubre de ese año 1879, dimitió como ministro para poder preparar su campaña electoral.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Julio Argentino Roca fue elegido presidente de la República en abril de 1880. Dos meses más tarde, cuando todavía no había tomado posesión del cargo, el ex presidente Mitre y el gobernador de Buenos Aires, Carlos Tejedor (a quien Roca había derrotado en las recientes elecciones) encabezaron una revuelta considerando que habían sido unos comicios fraudulentos. Roca venció de inmediato a los sublevados y pudo así, el 12 de octubre de ese año, acceder a la jefatura del Estado argentino y suceder a Avellaneda. Se inauguraba de esta manera el periodo de la historia argentina denominado República Conservadora, continuador del llamado República Liberal. Durante su primer mandato, Roca consolidó la presencia institucional del Partido Autonomista Nacional, formación que dominaba la política argentina desde 1874 (incluso bajo la presidencia del liberal Avellaneda) y que habría de permanecer en el poder hasta que, en 1916, se produjera el triunfo de los radicales. Entre los logros de Roca en su primer mandato debe ser mencionada la unificación monetaria en Argentina, en el contexto de un amplio despegue y desarrollo económico.
En 1886, le sucedió su cuñado, Miguel Juárez Celman, durante cuyo gobierno fue senador. Desde esta representación, participó en la actividad opositora que acabó por lograr, en 1890, la renuncia del presidente (pese a ello, Roca no llegó a vincularse a la revolución promovida por la Unión Cívica, antecesora de la Unión Cívica Radical). Entre 1890 y 1892, formó parte del gobierno de Carlos Pellegrini como ministro del Interior del mismo. En 1893, intervino en la derrota de la revolución promovida por el dirigente radical Leandro Nicéforo Alem.
Presidió el Senado desde 1895, cuando ejercía la jefatura del Estado José Evaristo Uriburu. Dos años después, en julio de 1897, fue proclamado candidato a la presidencia de la República por el Partido Autonomista Nacional. Roca ganó las elecciones celebradas en abril de 1898 y, el 12 de octubre de ese año, sucedió a Uriburu. En 1899, ante el estallido de una crisis diplomática con Chile por los límites fronterizos, llevó a cabo con el presidente de ese país, Federico Errázuriz Echaurren, el que fue llamado 'Abrazo del Estrecho'; se trató de una reunión, celebrada en la chilena Punta Arenas, en la que ambos mandatarios mostraron sus inequívocos deseos de paz y llegaron a un acuerdo que marcaba la linde en el sector de la Puna, que Bolivia le había cedido a Argentina y que estaba ocupado por Chile después de la segunda guerra del Pacífico. Asimismo, Roca estableció desde 1898 con Brasil unas buenas relaciones que contribuyeron a poner fin a los conflictos limítrofes. Por último, en 1900, su gobierno restableció las relaciones diplomáticas con el Vaticano, rotas durante su primer mandato, catorce años antes. Entre los ministros de su segunda etapa presidencial debe ser señalada la figura de Luis María Drago, el cual fue titular de Relaciones Exteriores.
Al final de su gobierno, se inició una notable agitación social y huelguística promovida por los sindicatos, especialmente a raíz de la fundación, en 1901, de la anarquista Federación Obrera Argentina (FOA; antecedente de la Federación Obrera Regional Argentina, FORA). El 12 de octubre de 1904, al expirar su mandato, Manuel Quintana le sucedió al frente de la República. En 1912, el presidente Roque Sáenz Peña le nombró embajador extraordinario en Brasil. Falleció el 19 de octubre de 1914, en Buenos Aires. Su hijo, del mismo nombre, nacido en 1873, fue vicepresidente de la República entre 1932 y 1938, durante la presidencia de Agustín Pedro Justo.

Mas datos sobre Julio Argentino Roca  en la Enciclopedia Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Argentino_Roca


Iconografia de Julio Argentino Roca:
https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Julio_Argentino_Roca


Documentos de Julio Argentino Roca: 
https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Julio_Argentino_Roca


Principales frases históricas de Julio Argentino Roca: 
https://es.wikiquote.org/wiki/Julio_Argentino_Roca


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Leandro N. Alem



Leandro Nicéforo Alem (1842-1896), político y jurista argentino. Nació en Buenos Aires. Miembro del partido radical, se opuso a la dictadura de Miguel Juárez Celman (1886-1890) y en 1889, durante los confusos momentos de crisis política y económica que vivía el país, organizó la Unión Cívica de la Juventud, de la cual surgió la Unión Cívica Radical (UCR). Encabezó la revolución de 1890, que produjo la renuncia del presidente Juárez Celman y en 1893 organizó los alzamientos de Santa Fe y Rosario y fue nombrado presidente provisional. Fracasado en su intento de hacerse con el poder, ante la reacción de los conservadores, tuvo que exiliarse en Montevideo. Regresó a Buenos Aires y, desengañado ante la falta de apoyos, en 1896 se suicidó.

Más datos sobre Leandro Alem  en la Enciclopedia Wikipedia:


Textos de Leandro Alem: 

Biblioteca Internet Archive

Wikisource

Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Leopoldo Lugones



Leopoldo Lugones (1874-1938), poeta, narrador y ensayista argentino, natural de la provincia de Córdoba. Tuvo una variada actuación política, ya que tuvo contacto con el socialismo (fue uno de sus iniciadores en Argentina), el liberalismo, el conservadurismo y, finalmente, desde 1924, el fascismo.

Nació en el departamento cordobés de Río Seco, pero se trasladó con sus padres a Santiago del Estero y posteriormente a Ojo de Agua, donde cursó estudios primarios. Más tarde, se marchó a Córdoba para cursar estudios secundarios. En esa ciudad inició su vida literaria y periodística. Empezó a escribir en La Nación en 1895, promovido por su amigo Rubén Darío. A partir de 1901 desempeñó diversos cargos educativos. Viajó por Europa y vivió en París antes de la I Guerra Mundial. De vuelta a su país, dirigió el suplemento literario de La Nación y fue bibliotecario del Consejo de Educación.

Lugones practicó diversos géneros. Como poeta, se inició en 1897 con Las montañas del oro, con versos medidos y libres, y prosa poética, en plena eclosión del modernismo. La atmósfera decadente y simbolista se prolonga en Los crepúsculos del jardín (1905) y Lunario sentimental (1909), que recibió una crítica feroz, siempre bajo la influencia de Rubén Darío. Su registro poético cambia luego con las Odas seculares (1910), exaltación de las riquezas argentinas inspirada en Virgilio. Su poesía se vuelve intimista y cotidiana en El libro fiel (1912), El libro de los paisajes (1917) y Las horas doradas (1922). Su última manera es la poesía narrativa: Poemas solariegos (1927) y el póstumo Romances del Río Seco.
Como cuentista se le deben Las fuerzas extrañas (1906) y Cuentos fatales (1926), que desarrollan la literatura fantástica que se liga con Horacio Quiroga y anuncia a Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. El relato histórico sobre la guerra de la independencia anima La guerra gaucha y las meditaciones esotéricas de teosofía, una olvidable novela, El ángel de la sombra (1926).

En el campo de la historia cuentan El imperio jesuítico (1904), Historia de Sarmiento (1911) y El payador (1916), una serie de conferencias sobre el Martín Fierro de José Hernández.
Lugones tradujo pasajes de La Iliada de Homero y estudió aspectos de la Grecia clásica en Las limaduras de Hephaestos (1910) y las dos series de Estudios helénicos (1924 y 1928). La evolución de su pensamiento político puede seguirse en libros como Mi beligerancia, La patria fuerte y La grande Argentina. Lugones, controvertido por sus opiniones políticas, es una de las figuras capitales de la literatura argentina.

Más datos sobre Leopoldo Lugones en la Enciclopedia Wikipedia:


Obras de Leopoldo Lugones, en las Bibliotecas Trapalanda, Internet Archive y en Wikisource:

Biblioteca Trapalanda

Biblioteca Internet Archive

Wikisource 

lunes, 4 de diciembre de 2017

Domingo Faustino Sarmiento

                                                                                                           
 Domingo Faustino Sarmiento
Retratado por su nieta Eugenia Belín
Museo Histórico Sarmiento, Buenos Aires


INTRODUCCIÓN
Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888), político, pedagogo y escritor argentino, presidente de la República (1868-1874), una de las personalidades sudamericanas más ilustres del siglo XIX, cuya presidencia sirvió para asentar los cimientos de la construcción de la Argentina contemporánea.


EXILIO CHILENO
Nacido el 15 de febrero de 1811 en San Juan (región de Cuyo y actual capital de la provincia de San Juan) era hijo de un soldado que combatiría a las órdenes del general José de San Martín. Tuvo una formación fundamentalmente autodidacta, pues académicamente no pasó de la enseñanza primaria. Subteniente desde 1828, en la Guerra Civil que asoló a las Provincias Unidas del Río de la Plata combatió en el bando liberal. En 1831, durante el primer gobierno bonaerense ejercido por Juan Manuel de Rosas, marchó exiliado a Chile, donde trabajó como capataz en una mina y como profesor.
Regresó enfermo en 1836 a su ciudad natal y continuó ejerciendo la enseñanza hasta que en 1840, tras ser hecho preso a causa de su oposición a la dictadura de Rosas, se exilió de nuevo en Chile, para fijar su residencia un año más tarde en Santiago. En esa ciudad inició su labor periodística. En 1842 fundó El Progreso y fue nombrado primer director de la Escuela Nacional de Preceptores. En 1843 apareció su obra titulada Mi defensa, presentó su Memoria sobre ortografía americana (publicada años más tarde) y un año después se publicó La conciencia de un niño. Desde el 2 de mayo de 1845 comenzó a aparecer en El Progreso su Facundo, civilización y barbarie, un apasionado ataque contra el régimen de Rosas, a la vez que ensayo sociológico novelado, que se ha convertido en un clásico de la literatura argentina e hispanoamericana en general y de la creación literaria del romanticismo.
El gobierno chileno le envió en octubre de ese año a Europa, al norte de África y a Norteamérica para estudiar sus sistemas educativos y la aplicación del colonialismo occidental, periplo del que resultaría años después la publicación de su obra Viajes por Europa, África y América, 1845-1847. Tras permanecer en Uruguay y Brasil llegó en mayo de 1846 a Francia, desde donde viajó a Argelia, Italia y otros países europeos, Estados Unidos y Canadá antes de regresar a Chile en febrero de 1848.


PRESIDENTE ARGENTINO
Tres años después se unió a Justo José de Urquiza en su lucha contra Rosas y en febrero de 1852 participó en la batalla de Caseros que supuso la definitiva caída del dictador bonaerense. En 1855 regresó a su país y se instaló en la ciudad de Buenos Aires, donde ejerció como redactor jefe del diario El Nacional y como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Nacional. Concejal y senador de Buenos Aires, en 1859 participó en la Convención Constituyente que en 1860 reformó la Constitución de 1853 para declarar a la provincia de Buenos Aires parte integrante de la Confederación Argentina. Desde 1862 hasta 1864 fue gobernador de la provincia de San Juan.
Ministro plenipotenciario argentino en Estados Unidos desde 1865 hasta 1868, regresó a Buenos Aires en agosto de ese año y tras vencer a Bartolomé Mitre fue elegido presidente de la República, cargo que comenzó a desempeñar el 12 de octubre siguiente. Su administración fue enérgica y progresista, extendió el comercio, mejoró el transporte, favoreció la inmigración, codificó el Derecho civil y fomentó la enseñanza como medio indispensable de lograr el desarrollo del país. Todo ello tuvo lugar al tiempo que debía enfrentarse a los problemas relacionados con el asesinato de Urquiza en 1870 y con la rebelión de Ricardo López Jordán en Entre Ríos desde 1870 hasta 1873. El 12 de octubre de 1874 finalizó su mandato y fue sucedido por Nicolás Avellaneda, que había sido ministro suyo.
Elegido senador en 1875, y nombrado director general de Escuelas de la provincia de Buenos Aires ese mismo año, reorganizó el sistema escolar. En 1879 se convirtió en ministro del Interior del gabinete presidido por Avellaneda, cargo que ejerció durante sólo un mes. Dedicado fundamentalmente a la labor periodística, entre sus últimos escritos destacan Conflictos y armonías de las razas en América (1883) y La vida de Dominguito (una biografía de su hijastro que apareció en 1886), así como numerosos ensayos dedicados a la educación. Falleció el 11 de septiembre de 1888 en la ciudad paraguaya de Asunción, a donde se había dirigido con el objeto de preparar un proyecto educativo para ese país, y fue enterrado en Buenos Aires.




                                           

Sarmiento durante su juventud 

Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

---------------------------------------------------------------------------------------

Más datos sobre Domingo Faustino Sarmiento en la Enciclopedia Wikipedia:


Iconografía y Fotografía de Domingo Faustino Sarmiento 
https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Domingo_Faustino_Sarmiento

Principales Frases de Domingo Faustino Sarmiento
https://es.wikiquote.org/wiki/Domingo_Faustino_Sarmiento

Documentos de Domingo Faustino Sarmiento
https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Domingo_Faustino_Sarmiento

---------------------------------------------------------------------------------------

Biografía Masónica 




Domingo F. Sarmiento


Para la Masonería Argentina, el 11 de setiembre de cada año es una fecha singular. Recuerda el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, Presidente de la Nación entre 1868 y 1874,  insigne masón que fue electo Gran Maestre de nuestra Institución en 1882.  Por encima de esas y otras circunstancias de su rica biografía, Domingo Faustino Sarmiento fue el “padre del aula”, el visionario de la educación argentina que la organizó y le dio sentido, que elaboró un proyecto destinado a varias generaciones, a la inclusión de los inmigrantes y a la igualdad de oportunidades.

Sarmiento acertó y se equivocó, pero su claridad acerca del rol que desempeña la educación en un proyecto de nación  lo distingue de aquellos dirigentes que a lo largo de nuestra historia no incluyeron a la educación entre las más valiosas  prioridades del Estado.
La Masonería Argentina observa con preocupación el estado de nuestra educación porque por primera vez en varias décadas cuenta con un financiamiento adecuado, se le aplica el equivalente al 6,5% del Producto Bruto Interno, pero los resultados no son alentadores.  
Sin ánimo de profundizar, podemos coincidir con los especialistas que ya reclaman más de ciento ochenta días anuales de clase de cuatro horas cada uno. La UNESCO ha dicho que una buena educación requiere mil horas por año con el consecuente incremento de establecimientos que desarrollen actividad en jornada extendida (doble escolaridad).
La escuela común, laica y obligatoria cede paulatinamente su lugar a la educación de gestión privada, según las estadísticas solo culmina el ciclo secundario uno de cada tres alumnos, pese a que acertadamente se ha establecido que la educación media es obligatoria.
Para tener estudiantes universitarios entrenados en las difíciles faenas del estudio, tal vez sea necesaria la instauración de un examen de graduación al término del ciclo secundario, como existe en Francia, Italia, Brasil y Chile entre países de diverso rango internacional. En idéntico orden, debería analizarse el estatuto profesional de los docentes para establecer si pese a su extenso período de aplicación aún está en condiciones de prestar buenos servicios, o necesita adecuaciones relacionadas, entre otros aspectos, con la explosión científica y tecnológica de los últimos años. En nuestro país, solo un estudiante entre dieciocho alcanza el título de grado universitario y cada cien que  concluyen sus estudios de abogacía solo cuarenta se reciben de ingenieros.
El mundo globalizado, más allá de consideraciones acerca de su justicia o injusticia, aporta crecientes desafíos. Nuestro capital humano es el futuro del país, es un tema estratégico de Estado que deberemos resolver entre todos. Es imprescindible en primera instancia que reconozcamos la existencia del problema educativo y lo asumamos con una auténtica prioridad. Resulta desalentador que en las encuestas y sondeos de opinión, la educación no aparezca como la prioridad central de la sociedad argentina.
Más que recordar burocráticamente a Sarmiento, debemos proponernos seguir su ejemplo, él ya hizo lo suyo. 124 años después, los argentinos debemos hacernos  cargo de la nueva realidad más allá de nuestras banderías políticas o ideológicas, con la mirada puesta en el futuro y alejada por igual de los dogmatismos y los fanatismos.
Recordemos a Domingo Faustino Sarmiento y hagamos la tarea que nos demanda el futuro. Este insigne hermano masón  iniciado en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso, Chile, el 31 de julio de 1854, poco tiempo después fue  uno de los fundadores de la Logia Unión del Plata Nº 1 de la que fue su primer Orador (representante de la ley masónica). El 18 de abril de 1882 se afilió a la Respetable Logia Obediencia a la ley Nº 13, Previamente, en 1860, había recibido el Grado 33, máximo de la organización masónica, junto a Justo José de Urquiza, Bartolomé Mitre, Santiago Derqui y Juan Andrés Gelly y Obes. El 12 de mayo de 1882 asumió como Gran Maestre de la Masonería Argentina, en fórmula electoral con Leandro N. Alem.
La Masonería Argentina quiere que esta fecha de recordación constituya el llamado que todos estamos esperando. Una vez más, Domingo Faustino Sarmiento asume como orientador en medio de la confusión, nos señala que la educación nos hará libres, fraternos e iguales.
Fuente del Texto: Web Oficial de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones                                    http://www.masoneria-argentina.org.ar 
Paredes Juan

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Guerras Civiles Argentinas



Batalla de Pavón 1861  
Escena histórica que representa un campo de batalla. Encuentro de adversarios donde sobresale la figura de Bartolomé Mitre uniformado montado en un caballo blanco, espada en mano, dando órdenes a la tropa. En el angulo superior derecho, una casa con una pequeña torre (mirador). Pieza perteneciente al Museo Mitre, obra del pintor Italiano Ignacio Manzoni.

Guerra Civil argentina


INTRODUCCIÓN
Guerra Civil argentina, conflicto bélico que enfrentó a los unitarios y a los federales de las Provincias Unidas del Río de la Plata, desde 1828 hasta 1831.


EL INICIO DEL CONFLICTO
El gobernador de Buenos Aires desde 1827, Manuel Dorrego, era un federal que gozaba de la confianza de los caudillos del interior. Acusado de firmar una paz desventajosa con el Brasil, la oficialidad del Ejército desembarcado de regreso, encabezado por el general Juan Galo Lavalle, se sublevó contra el gobernador. Lavalle, como representante de los jefes y la oficialidad del Ejército, tomó contacto con la logia, un grupo que trabajaba en la revolución desde la caída del gobierno de Bernardino Rivadavia, en julio de 1827; el cual le proponía el apresamiento de Dorrego, de Juan Manuel de Rosas y de los principales federales, para amedrentar a los caudillos del interior.
Dorrego, advertido por Rosas, no creía en el golpe militar y permaneció en El Fuerte con sus ministros a la espera de apoyos al gobierno, mientras Lavalle marchaba desde el Retiro por las actuales calles de Florida, San Martín y Reconquista a ocupar la plaza de la Victoria.
La revolución se produjo el 1 de diciembre de 1828. Dorrego escapó a Cañuelas en busca del apoyo de Rosas. Mientras tanto, fue depuesto y sustituido por Lavalle tanto en calidad de gobernador como de capitán general de Buenos Aires. Dorrego llegó al campamento de Lavalle, pero éste se negó a recibirlo y lo intimó diciéndole que en una hora sería fusilado. Todo ello, ocurrido el 13 de diciembre de 1828, acabó por desatar una guerra civil entre Buenos Aires y el interior (entre unitarios y federales), así como un torbellino de sangre, acompañado por la política del terror. Los unitarios justificaban el terror en la necesidad de mantenerse contra una población hostil; y los federales hacían lo propio apoyados en la de lograr recursos entre la población favorable. Rosas asumió la responsabilidad de resistir a los golpistas que habían derrocado a Dorrego. Después de algunas batallas y encuentros más o menos confusos, se acordó con Lavalle que Rosas sería gobernador de Buenos Aires, restituyéndose la legislatura que había gobernado con Dorrego y restableciendo la paz en esa provincia.


LAS PRINCIPALES BATALLAS Y EL PACTO FEDERAL
Mientras tanto, al interior fue enviado el general José María Paz, quien inmediatamente derrocó a Juan Bautista Bustos, erigiéndose gobernador de Córdoba, desde donde más adelante alzó una fuerte liga de gobiernos interiores, la denominada Liga Unitaria, que le confirió el supremo poder militar. Después de los cruentos combates de La Tablada y Oncativo, entre las fuerzas del general Paz y el caudillo federal Juan Facundo Quiroga, ocurridas en junio de 1829 y febrero de 1830, respectivamente, se continuó con el terror, infundiendo espanto en la población serrana, fuertemente federal. A partir de Oncativo, se repitieron los fusilamientos de prisioneros, convirtiéndose en una guerra sin tregua, en la cual a quien no se lo degollaba en el campo de batalla se lo fusilaba en el cuartel si se negaba a ‘pasarse’ de bando.
El 26 de agosto de 1829, se hizo cargo del gobierno de Buenos Aires Juan José Viamonte, quien intentó apaciguar los ánimos entre unitarios y federales; confirmó el último gabinete de Lavalle e inauguró el Senado consultivo intentando una conciliación. Mientras tanto, el prestigio de Rosas en el partido federal era creciente y se asentaba en el apoyo popular. Viamonte estableció una Junta y llamó a Rosas a Buenos Aires, al cual se le designó nuevo gobernador de esa provincia, otorgándole las “facultades extraordinarias que el nuevo gobernador considere indispensables”, fundadas en la necesidad de prevenir los ataques que pudieran intentar los más radicales y en afianzar el orden y la tranquilidad pública. Por ello era reconocido como el digno ‘restaurador de la leyes’. Como Paz había formado la Liga de gobiernos interiores, Rosas debía organizar una liga paralela de gobiernos federales que, en caso de impedirse una guerra con el general Paz, podría llegar a ser el fundamento de un Pacto de la Confederación Argentina, preliminar al Pacto Federal que se firmó finalmente el 4 de enero de 1831. Este Pacto consistió en una alianza ofensivo-defensiva que implicaba el compromiso de organizar el país bajo el sistema federal, al tiempo que significó la concentración de un poder militar que venció al ejército de Paz ese mismo año.

Más Datos sobre las Guerras Civiles Argentinas en la Enciclopedia Wikipedia: 


Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Paredes Juan
Editor 

                                      Batalla de Caseros 1852


                                                            
                             Fusilamiento del Gobernador Dorrego 



Asesinato de Facundo Quiroga 



Conducción del cadáver del General Lavalle a través de la 
Quebrada de Humahuaca 



Batalla de Famaliá 



Batalla de la Vuelta de Obligado 




Gregorio Aráoz de la Madrid


Gregorio Aráoz de Lamadrid (1795-1857), militar argentino. Nació en Tucumán. En 1811, alcanzó el grado de teniente coronel, actuando en todas la campañas emancipadoras del Ejército del Norte y en las luchas contra los caudillos federales. En 1825, derrotó al gobernador de la provincia de Tucumán Javier López, donde había llegado comisionado para organizar las tropas destinadas para luchar en la guerra contra Brasil (la denominada Guerra Argentino-brasileña). Desde entonces, intervino en las luchas civiles del lado de los unitarios. En 1831, al caer prisionero el general José María Paz, lo reemplazó en el gobierno de la provincia de Córdoba, pero fue derrotado por Juan Facundo Quiroga, debiendo emigrar a Bolivia. Regresó en 1838 y, en 1840, fue enviado por Juan Manuel de Rosas a la provincia de Tucumán. Más tarde, se unió a los unitarios y después de la derrota en la batalla de Rodeo del Medio emigró a Chile, luego a Bolivia y a Montevideo, interviniendo en el sitio de esa ciudad. Luchó en la batalla de Caseros (1852) para derrotar a Rosas, junto al general Justo José de Urquiza. Murió en Buenos Aires en 1857.

Mas datos sobre Gregorio Aráoz de la Madrid en la Enciclopedia Wikipedia: 

Juan Galo Lavalle


Juan Galo Lavalle (1797-1840), militar e independentista argentino, participó en las denominadas campañas libertadoras y fue gobernador de Buenos Aires (1828-1829). Nacido en dicha ciudad, al producirse la Revolución de mayo, se encontraba en Chile. En 1812, ingresó en el Regimiento de Granaderos a Caballo. Luchó en el segundo sitio de Montevideo contra José Gervasio Artigas, en 1815; un año después, pasó a Mendoza y luego actuó en las batallas de Chacabuco y Maipú; interviniendo también en las campañas de Perú y del Ecuador. Por desavenencias con Simón Bolívar, a fines de 1823, gobernó por un breve periodo la provincia de Mendoza. Luchó en la guerra contra el Brasil. De regreso en Buenos Aires, organizó la revolución unitaria del 1 de diciembre de 1828, luego de la cual fue elegido gobernador. En diciembre de 1828, hizo fusilar a Manuel Dorrego. Después del Pacto de Cañuelas, acuerdo concertado con Juan Manuel de Rosas el 24 de junio de 1829, tras ser derrotado por éste en la batalla de Puente de Márquez, se retiró a la Banda Oriental del Río de la Plata (actualmente, Uruguay). En 1839, inició una campaña que finalizó con su muerte, en la provincia de Jujuy.

Mas datos sobre Juan Galo Lavalle en la Enciclopedia Wikipedia: 


Fuente del Texto: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

José María Paz



José María Paz (1791-1854), militar y político argentino, gobernador de Córdoba. En 1810 ingresó en el Ejército, y actuó en la segunda y tercera campañas del Alto Perú, quedando manco en la acción de Venta y Media. Participó en el combate de la Herradura y en la sublevación de Arequito. Luchó en la guerra contra el Brasil, y después de la revolución del 1 de diciembre de 1828, en la que fue derrocado Manuel Dorrego. Combatió y venció en San Roque, La Tablada y Oncativo. Se le confió el supremo poder militar y fue gobernador de Córdoba, pero en mayo de 1831 cayó prisionero y fue encarcelado en Santa Fe y, más tarde, en Luján, en cuya cárcel contrajo enlace matrimonial. Se incorporó al Ejército y, en noviembre de 1841, en Corrientes, venció en la batalla de Caaguazú a Juan Manuel de Rosas. Se le confió el mando de las fuerzas correntinas, pero debió dejar la provincia. Después de la batalla de Caseros, regresó a Buenos Aires, donde fue ministro y miembro de la legislatura en 1854, año en el que falleció en dicha ciudad.

Más datos sobre José María Paz en la Enciclopedia Wikipedia:

Bernardino Rivadavia



Bernardino Rivadavia (1780-1845), político argentino, presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata (1826-1827). Nació en Buenos Aires y tras ser un comerciante de éxito, pronto se incorporó a la Revolución de mayo de 1810, que inició el proceso de emancipación del virreinato del Río de la Plata del dominio español. Rivadavia inspiró la formación del primer triunvirato (1811-1812) que rigió la política de los territorios rioplatenses independizados, cuyo Congreso proclamó su soberanía sobre las Provincias Unidas del Río de la Plata (Estado que sería proclamado como tal en el Congreso de Tucumán en 1816) en 1812. Desde 1814 hasta 1820 realizó diversas misiones diplomáticas en Europa para el nuevo Estado, entre otras las frustradas negociaciones con España. Desde 1820 hasta 1824 fue ministro de Gobierno, negociando una serie de préstamos y un tratado comercial con Gran Bretaña.
Rivadavia participó en el Congreso Constituyente que redactó la Constitución de 1826 y le eligió presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Durante su gestión, Rivadavia logró ampliar el derecho al voto a todos los hombres mayores de 20 años, organizar el Parlamento y los tribunales, y garantizar la libertad de prensa. Es probable que el tiempo que Rivadavia pasó en Europa, donde conoció las ideas políticas del filósofo británico Jeremy Bentham, influyeran en su política liberal. Adoptó la idea de una república centralizada y financió la creación de la Universidad de Buenos Aires y del Archivo Nacional. Rivadavia hubo de continuar la guerra iniciada con Brasil en 1825 por la cuestión de la Banda Oriental (que incluía el actual Uruguay). Fue obligado a dimitir en julio de 1827 y se marchó a Europa, donde vivió exiliado. Regresó a Buenos Aires en 1834 para hacer frente a las acusaciones de sus enemigos políticos; una vez más fue condenado al exilio. Sus restos fueron repatriados en 1857, doce años después de su muerte.

Más datos sobre Bernardino Rivadavia en la Enciclopedia Wikipedia:


Fuente del Texto:  Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993--2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Paredes Juan
Editor

viernes, 20 de octubre de 2017

Justo José de Urquiza




Justo José de Urquiza (1801-1870), militar y político argentino, presidente de la Confederación Argentina (1854-1860). Nació en Talar del Arroyo Largo (hoy Arroyo Urquiza), a pocos kilómetros de Concepción de Uruguay, provincia de Entre Ríos. Desde su puesto de gobernador de la provincia de Entre Ríos (que ocupó en varias ocasiones) se convirtió en portavoz del federalismo y defensor de los intereses de las provincias litorales, frente al monopolio comercial de Buenos Aires. Venció a Juan Manuel de Rosas en la batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) y fue designado director provisional de la Confederación Argentina. Tras la aprobación de la Constitución Federal de 1853, rechazada por Buenos Aires, inició su periodo presidencial (1854-1860). Siendo el primer presidente constitucional de la República Argentina, el 23 de octubre de 1859 derrotó a las tropas bonaerenses en la batalla de Cepeda. En 1860 cedió el poder a Santiago Derqui (1860-1861) y pasó de nuevo a desempeñar el cargo de gobernador de Entre Ríos. Acusado, desde algunos sectores, de traicionar el federalismo, fue asesinado en 1870 en su mansión, cerca de Concepción del Uruguay, por las fuerzas de Ricardo López Jordán.

Más datos sobre Justo José de Urquiza en la Enciclopedia Wikipedia: